[...]

Hoy la vida llueve penas
Gotas de desesperación
Mis lagrimas, son ríos, venas
Desangrándome el corazón.

La memoria de una mujer
Son los besos que recibió
En tus labios yo viviré
Y en tu olvido yo moriré.

[...]

Cierra los ojos y te llevaré
Donde los sueños se hacen canción
La vida duele, te curaré
Duérmete y sueña, te acuna mi voz...

[...]



Mägo de Oz - La cantata del diablo
Parte 1
Parte 2

Siempre a tu lado


Basada en una historia real, narra la historia de un profesor de universidad que acoje a un perro vagabundo en una estación. Tras recabar información sobre el animal, el profesor descubre que el perro iba a los andes a diario desde hacía semanas para esperar el regreso de su amo, pero éste había muerto en un accidente en la ciudad. Hachiko empezará una nueva vida al lado de su nuevo amo, pero a éste también le cambiará la vida al descubrir los lazos que se pueden crear entre un animal y una persona.









En verdad la historia es to mona... pero claro, somos nosotros, un cartel y Joan Allen y todo cae... Quien me iba a decir que un drama me iba a dar tantas risas =)
Quizá sí que el Mago de Oz me dio lo que necesitaba... y gracias de paso al hombre de hojalata, al espantapájaros y al león que me acompañaron en el camino hacia Oz ((8))





[...]

We're off to see the Wizard, The Wonderful Wizard of Oz.
You'll find he is a whiz of a Wiz! If ever a Wiz! there was.
If ever oh ever a Wiz! there was the wizard of Oz is one because,
Because, because, because, because, because.
Because of the wonderful things he does.
We're off to see the Wizard. The Wonderful Wizard of Oz




PD: Sí, dije que iba a actualizar con esto y aquí está xD =)
Pd2: Seguid el camino de baldosas amarillas... o el de rayas blancas, que también es válido.

La princesa está triste



La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?

Los suspiros se escapan de su boca de fresa,

que ha perdido la risa, que ha perdido el color.

La princesa está pálida en su silla de oro,

está mudo el teclado de su clave sonoro,

y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.


El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.

Parlanchina, la dueña dice cosas banales,

y vestido de rojo piruetea el bufón.

La princesa no ríe, la princesa no siente;

la princesa persigue por el cielo de Oriente

la libélula vaga de una vaga ilusión.


¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China,

o en el que ha detenido su carroza argentina

para ver de sus ojos la dulzura de luz?

¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,

o en el que es soberano de los claros diamantes,

o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?


¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa

quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,

tener alas ligeras, bajo el cielo volar;

ir al sol por la escala luminosa de un rayo,

saludar a los lirios con los versos de mayo

o perderse en el viento sobre el trueno del mar.


Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,

ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,

ni los cisnes unánimes en el lago de azur.

Y están tristes las flores por la flor de la corte,

los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,

de Occidente las dalias y las rosas del Sur.


¡Pobrecita princesa de los ojos azules!

Está presa en sus oros, está presa en sus tules,

en la jaula de mármol del palacio real;

el palacio soberbio que vigilan los guardas,

que custodian cien negros con sus cien alabardas,

un lebrel que no duerme y un dragón colosal.


¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!

(La princesa está triste, la princesa está pálida)

¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!

¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,

—la princesa está pálida, la princesa está triste—,

más brillante que el alba, más hermoso que abril!


—«Calla, calla, princesa —dice el hada madrina—;

en caballo, con alas, hacia acá se encamina,

en el cinto la espada y en la mano el azor,

el feliz caballero que te adora sin verte,

y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,

a encenderte los labios con un beso de amor».




Rubén Darío

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S.Fernando/Sevilla, Cádiz/Sevilla, Spain
"Una profunda pesadez atenazó sus miembros, su pecho se cubrió de gruesa corteza, su pelo se convirtió en hojas, sus brazos en ramas y sus pies, antes tan veloces, fueron atrapados por lentas raíces, mientras que su rostro fue la copa. Nada quedó de ella, excepto su luminoso encanto."