Dormirme muy tarde por el puro placer de las letras y de la lengua. Historias sobre hombres que no desean envejecer, leídas con la pureza con la que su propio autor las escribió.
Dormir por dormir. Despertarse por desayunar a una hora temprana, pero con música, siempre con música. No importa cuando empiece tu día, lo importante es el cómo, la forma, y si es con ella, mejor que mejor.
[Y ahora que lo pienso, todos mis amantes son féminas. La literatura, la música, la noche... Cautivadoras como solo las mujeres saben ser.]
Lo dicho: la música. Empezar un día con música es para mí lo mejor, pero ya si se continúa...
Escuchar una canción que te hace sonreir hasta reventar. Sentir unas letras que te hacen emocionar... pero ya no solo por lo que dice, ahí entra más el "contexto previo" del que tanto hablamos los lingüistas. El fondo.
Rociar con una lágrima (una y no más) tu compañero más fiel, la cajita de los sueños... ¿Quién dijo que los objetos no tenían alma?
Cantar y cantar. No parar por muy temprano que sea, por mucha gente que me oiga. Hoy no me quiero callar y ¡Dios! ¡No pienso hacerlo! Por mucho que me cubran los labios, por mucho que se tapen los oidos...
Sustituir alemanadas por música. Quizá no deba, pero tenía que hacerlo. Necesitaba un rato de soledad intencionada. Sustituyamos nerviosismos por relax (take it easy), por sonrisas, por emociones, recuerdos...
Gracias autoestimhada por haberme dado tanto optimismo con una simple sonrisa tuya =) Lady, we're golden.
[...]
We are not what you think we are We are golden, we are golden
Teenage dreams in a teenage circus Running around like a clown on purpose Who gives a damn about the family you come from? No giving up when you're young and you want some
Through the looking-glass and what Alice found there...
En una tarde dorada,
por la tranquila corriente, navegamos lentamente remando sin decisión. Y es que manejan los remos torpes bracitos en vano, y no consigue la mano enderezar el timón
¡Trío cruel! Me pedían a aquellas horas un cuento, cuando no tenía aliento para una pluma mover. Mas contra tres lenguas juntas, explicadme, ¿qué podría hacer la pobre voz mía, si hablan a la vez las tres?
Prima, imperiosa, su edicto lanza: "¡Que empiece enseguida!" Secunda, más comedida, sólo llega a proponer: "Que haya muchos disparates." Y Tertia, a cada momento, me va interrumpiendo el cuento cada minuto una vez.
Hecho por fin el silencio, con fantástica mirada, van tras la niña soñada a una tierra sin igual: País de las Maravillas donde aves y bestias parlan y con ella alegres charlan... Casi creen que es verdad.
Cuando, agotada la fuente de mi seca fantasía con mi voz cansada quería el relato posponer, "otra vez os diré el resto", les decía débilmente; pero ellas alegremente gritaban: "¡Ya es otra vez!"
Poco a poco fue surgiendo la tierra maravillosa, y cada escena curiosa una a una se forjó. Y ahora que el cuento ha acabado vamos, bajo el sol poniente, bajando por la corriente alegre tripulación.
¡Alicia!, acepta este cuento y con dedos delicados ponlo donde están trenzados sueño del mundo infantil con la cinta del Recuerdo, como coronas ajadas hechas de flores cortadas en un lejano país.
Lewis Carroll - Alicia en el país de las maravillas [Traducción edición Cátedra]
"Una profunda pesadez atenazó sus miembros, su pecho se cubrió de gruesa corteza, su pelo se convirtió en hojas, sus brazos en ramas y sus pies, antes tan veloces, fueron atrapados por lentas raíces, mientras que su rostro fue la copa.
Nada quedó de ella, excepto su luminoso encanto."