Bueno, sé que hace mucho tiempo que no publico y es que miles de cosas han ido surgiendo en el camino. Una de mis últimas obsesiones es el nailart, vamos, pintarme las uñas de mil colores y con mil motivos diferentes. Tengo preparadas unas fotillos que subiré en breve pero os dejo con dos blogs que me han inspirado mucho y que consulto siempre que puedo.
Just a Nailaholic
Nailart en casa
Además decid que en el primer blog están de sorteo, así que os dejo con el banner por si os quereis animar. Sortean una crema de manos de. Mitchell and Peach y el maravilloso It's a trap-eze de China Glaze.
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEglohnK0nRIfL8OjswMNG5CyUuaA0Avz0e3FcHApmO-ZCX5UGhU-qpOAcImlGTs6W7ombs9vODcNErWQWBakNeGtuDdxdgHbbI27B-uOr4YfO93e5fp_sspuFLA_b2-NbrS2Hc4mtj3uQRI/s1600/sorteo.jpg
Un saludo!
Nailart
Artículo: Vanguardistas unidos
Por Beatriz Porras y Cristina Faura
127km
Uno, dos, siete. 127. Ciento veintisiete
Da igual cuantas veces lo diga, seguirá siendo la misma distancia, puede que incluso se haga más larga.
Da igual que me ponga en mi cuarto, en el baño, en el salón. Cientoveintisietekilómetros.
Parecen muchos.
No son nada comparados con lo que puede haber con otro país, con otra ciudad, pongamos Londres. Dos mil trescientos dieciséis kilómetros. Eso sí que es distancia.
127km no son nada. Una hora y media si vamos por la vía rápida. Dos horas y medias si cruzamos la capital. Y ya no te digo si es domingo, más de tres horas fijo.
Ojalá existiera algo que me transportara. Sé que las máquinas del tiempo no existen. Tampoco puedo "trasladarme" así como así. Pero me da igual. Sé que estás ahí. Sé que estáis ahí. Solo tengo que cerrar los ojos.
Y entonces ni 127, ni 2316, ni días, ni meses, ni años. Vuelvo a donde re-comenzó todo. Hora, sitio, día. Y entonces te veo ahí.
Despistado, interesante, alegre, confiado...
Inauguraste los lunes de nuestras vidas caminando hacia mí, con unas gafas de sol tapando los ojos y una sonrisa conquistando tus labios (y los míos).
Uno, dos, tres y hasta 16 pasos.
Ya estas frente a mí y ahora no hay kilómetros que valgan.

